Las vidas de Balzac y los mecanismos de la ficción  

El plan de escribir una Comedia Humana fue la culminación de una serie de intentos del novelista y dramaturgo Honoré de Balzac con la pretensión de abarcar todas las dimensiones de la vida humana en sociedad.

Balzac’s Lives de Peter Brooks (NYRB, 2020) es una especie de biografía oblicua de este gran novelista francés a través de la reconstrucción de las vidas ficticias de nueve personajes centrales de la Comedia Humana, título bajo el cual este escritor aglutinó su obra narrativa, una de las más representativas de la literatura del siglo XIX, período que, según la opinión hiperbólica de Oscar Wilde, sería una invención suya. El título Balzac Lives alude a estas vidas ficticias y proclama también la vigencia de este autor, que no sólo es fundamental para comprender su tiempo, sino también los mecanismos como opera la ficción literaria. Peter Brooks sugiere que la sensibilidad contemporánea es propicia para valorar las dimensiones excesivas y melodramáticas del estilo narrativo de este escritor.

Balzac nació en 1799, el año del ascenso al poder de Napoleón, figura histórica que definió su vida y la de toda su generación. Proveniente de una familia de orígenes campesinos -algo que siempre le perturbó bastante, al punto de que años más tarde, en la apoteosis de su triunfo social, él mismo le agregó a su apellido ese “de” pseudo aristocrático con el que lo recordamos hoy- Balzac fue un arribista ambicioso en todos los sentidos posibles. Sus orígenes literarios también fueron modestos, no fue un genio precoz, ni una promesa literaria; sólo llegó a alzarse como una figura ineludible de la literatura francesa de ese siglo que tiene tantas cumbres, a punta de enormes esfuerzos. Como observó Hippolyte Taine, Balzac fue un empresario de la literatura, siempre acosado por sus acreedores, pero su empresa, que dejó inconclusa porque nadie podía terminarla, es uno de los proyectos más deslumbrantes y grandiosos que la literatura universal haya concebido nunca. Con la Comedia Humana, Balzac pretendió abarcar la totalidad de una civilización -un censo no definitivo propone que esta obra está poblada por más de dos mil personajes-”. Según una historia apócrifa, el escritor tenía una estatuita de Napoleón en su estudio y alguna vez en un arranque de megalomanía afirmó que él concluiría con el lápiz la empresa que el militar había comenzado con su espada: conquistar el mundo entero o construirse uno.

Cuando Balzac inició su carrera literaria estaban de moda en París las llamadas “Fisiologías” o “Fisiognomías”, especies de tratados pseudocientíficos mediante los cuales se pretendía describir y analizar distintos aspectos de la vida social, como lo fue, por ejemplo, el caso de la famosa Fisiología del Gusto del gastrónomo Brillat-Savarin. Balzac escribió algunas obras de esta clase, como su Fisiología del Matrimonio o sus tratados sobre La Vida Elegante, Los estimulantes modernos o sobre La Marcha o el Movimiento, que más tarde reunió bajo el título de Patología de la Vida Social. Su plan de escribir una Comedia Humana fue la culminación de estos intentos con la pretensión de abarcar todas las dimensiones de la vida humana en sociedad. El principio que dispuso para organizar esta obra fue el de la zoología, asumiendo que los humanos podían clasificarse al igual que los demás animales dentro de lo que llamó especies sociales. Sin embargo, aquí había dos diferencias fundamentales, por un lado, las parejas humanas no se formaban con la misma facilidad con que se apareaban el resto de los animales y, por otro, los humanos mantenían una especial relación con sus cosas u objetos. Su Comedia buscaría entonces una caracterización general de la vida social de las mujeres, los hombres y también las cosas, que ocupaban un papel fundamental en este proyecto ya que, en la vida burguesa y uniforme del mundo moderno, estas actuaban como mecanismos de diferenciación e identificación de sus propietarios. Su proyecto se enmarcaba en tres categorías básicas: los estudios de costumbres, los analíticos y los filosóficos. Estos últimos eran cruciales, ya que Balzac, a su manera pretendió investigar no sólo los efectos sociales, o una semiótica del mundo social, sino también a sus causas primeras.

Henry James dedicó a Balzac un ensayo extraordinario donde desestimó sus pretensiones científicas, sus ambiciones de conformar un sistema y sus chapucerías epistemológicas. Sin embargo, admitió que este novelista era su padre espiritual y un modelo artístico, a pesar de sus excesos, su incurable arribismo, sus pretensiones intelectuales y su puerilidad. Balzac era a su manera otro de los genios monomaníacos que él mismo había creado en su Comedia, como el filósofo Louis Lambert, el químico Balthasar Claës y al pintor Frenhofer, protagonista de una de las más célebres novelas de este autor, La obra Maestra desconocida, una parábola de la vida de un artista consagrado a la creación de una obra imposible que consumió todos sus esfuerzos. Balzac, sin embargo, a diferencia de todos estos genios trágicos, no trabajó en vano.

Otro autor clave, que reconoció la importancia de Balzac en su formación fue Marcel Proust, quien concibió un proyecto literario similar, construir un mundo entero para conocerlo. Proust también siguió su ejemplo de usar metáforas zoológicas como herramienta literaria. Brooks observa que para Proust la ficción y los personajes literarios nos permitían comprender la vida de una manera mucho más completa que las personas de carne y hueso. Proust, apunta Brooks, alguna vez planteó la idea de un “primer novelista” hipotético que tuvo el ingenio de captar una “imagen” de la realidad, ya que solo mediante la ficción podíamos acceder al conocimiento de lo real. Usando otra cita de Proust, el autor de Balzac lives, afirma que cada lector, es un lector de sí mismo y que el trabajo del escritor consiste en dotarlo de una especie de instrumento óptico para permitirle discernir aquello que sin su libro no hubiera podido lograr por sí mismo. La Comedia Humana es un gigantesco panorama de ficción, un artefacto prodigioso y descomunal que no sólo nos permite ver el siglo XIX de una manera única, sino que aumenta nuestra capacidad de comprender a los demás, penetrando en sus vidas y en sus mentes, contribuyendo así a nuestra sobrevivencia social.

Balzac's Lives / Peter Brooks / 280 páginas / Idioma Inglés / Editorial New York Review Books

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